{"id":810,"date":"2013-03-26T16:27:31","date_gmt":"2013-03-26T16:27:31","guid":{"rendered":"http:\/\/ntmu.net\/?p=810"},"modified":"2013-05-19T11:41:39","modified_gmt":"2013-05-19T11:41:39","slug":"cartomancia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ntmu.net\/?p=810","title":{"rendered":"Cartomancia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image00315.jpg\"><img data-attachment-id=\"808\" data-permalink=\"http:\/\/ntmu.net\/?attachment_id=808\" data-orig-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image00315.jpg?fit=745%2C190\" data-orig-size=\"745,190\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"image003\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image00315.jpg?fit=300%2C76\" data-large-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image00315.jpg?fit=745%2C190\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-808 aligncenter\" alt=\"image003\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image00315.jpg?resize=596%2C152\" width=\"596\" height=\"152\" srcset=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image00315.jpg?w=745 745w, https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image00315.jpg?resize=300%2C76 300w\" sizes=\"(max-width: 596px) 100vw, 596px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Adivinar y predecir el futuro siempre han sido cosas fascinantes para mucha gente. En el d\u00eda de hoy ciertos m\u00e9todos de adivinaci\u00f3n son casi id\u00e9nticos a los empleados siglos atr\u00e1s. Est\u00e1n la quiromancia (palma de la mano), la cartomancia (cartas de tarot), la astrolog\u00eda (hor\u00f3scopos), la tabla ouija (juego de la copa), y otros m\u00e9todos. En Ezequiel 21:21 vemos al Rey Nabucodonosor &#8220;usando de adivinaci\u00f3n&#8221;. Lo hac\u00eda con los m\u00e9todos de aquel entonces, dos milenios y medio antes de nuestro tiempo. &#8220;Detenido en una encrucijada&#8221;, necesitaba saber por donde echar, as\u00ed que, se sirvi\u00f3 de &#8220;la sacudida de las saetas&#8221;, &#8220;la consulta de sus \u00eddolos&#8221; y &#8220;el estudio del h\u00edgado&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>Mil a\u00f1os antes de eso, cuando Israel estaba por entrar en la tierra prometida, Dios le advert\u00eda: \u201cNo sea hallado en ti\u2026 quien practique adivinaci\u00f3n, ni agorero, ni sort\u00edlego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominaci\u00f3n para con el <strong>SE\u00d1OR<\/strong> cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones el <strong>SE\u00d1OR<\/strong> tu Dios echa estas naciones de delante de ti\u2026 Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto el <strong>SE\u00d1OR<\/strong> tu Dios\u201d (Deuteronomio 18:10-14).<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>La muerte sumamente tr\u00e1gica del primer rey de Israel, Sa\u00fal, se debi\u00f3, en buena parte, al hecho de haber consultado a una adivina (1\u00ba Cr\u00f3nicas 10:13).<br \/>\nTodos sabemos que en nuestra Europa moderna la pr\u00e1ctica de la adivinaci\u00f3n sigue atrayendo a mucha gente, como si de un juego inocente se tratara. Lo que la mayor\u00eda ignora es que el precio a pagar por tan deseado \u201carte\u201d y sus \u201cbeneficios\u201d suele ser alt\u00edsimo. El siguiente testimonio nos hace part\u00edcipes, por una parte, de la <strong>tragedia<\/strong> de una vida joven, que es atrapada en el torbellino y llevada al suicidio, y, por otra, del <strong>triunfo<\/strong> de <strong>AQUEL<\/strong> que tiene la respuesta al poder sat\u00e1nico, el Resucitado que rescata y transforma.<\/em><\/p>\n<table width=\"100%\" border=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td bgcolor=\"#ffffff\" width=\"100%\">\n<div align=\"center\"><em><br \/>\n\u201c<strong>\u2026que Satan\u00e1s no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones\u2026<br \/>\nMas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jes\u00fas<\/strong>\u201d &#8211; 2\u00aa Corintios 2:11, 14.<\/em><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p align=\"center\"><strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0045.jpg\"><img data-attachment-id=\"809\" data-permalink=\"http:\/\/ntmu.net\/?attachment_id=809\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0045.jpg?fit=540%2C74\" data-orig-size=\"540,74\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"image004\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0045.jpg?fit=300%2C41\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0045.jpg?fit=540%2C74\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-809\" alt=\"image004\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0045.jpg?resize=300%2C41\" width=\"300\" height=\"41\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0045.jpg?resize=300%2C41 300w, https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0045.jpg?w=540 540w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mis padres, fieles asiduos de la Iglesia, siempre me hab\u00edan llevado a misa. Pero todo aquello para m\u00ed carec\u00eda de significado. De Jesucristo no ten\u00eda m\u00e1s que una idea vaga. Era una figura lejana que no guardaba relaci\u00f3n con la vida moderna.<br \/>\nCuando hacia preguntas a mis padres respecto de Dios, las elud\u00edan. \u201cT\u00fa eres una constante caja de preguntas\u201d, dec\u00edan, \u201csimplemente ac\u00e9ptalo, como hacemos nosotros\u201d. Pero yo no pod\u00eda hacer eso; y para m\u00ed la Iglesia dej\u00f3 de tener relevancia. No obstante, hab\u00eda una b\u00fasqueda continua; esperaba encontrar algo que llenara el vac\u00edo de mi vida.<\/p>\n<p>A los 17 a\u00f1os conoc\u00ed a una mujer que era m\u00e9dium espiritista. \u201cLa \u00fanica manera de <em>vivir\u201d,<\/em> me dijo esta nueva amiga, \u201ces mediante las cartas de tarot y tu hor\u00f3scopo. Ven, d\u00e9jame mostrarte\u201d.<br \/>\nElla me fascin\u00f3. Parec\u00eda gobernada por un extra\u00f1o esp\u00edritu, y, estando como en trance, me sac\u00f3 las cartas y me declar\u00f3 unos cuantos sucesos de mi pasado con pasmosa precisi\u00f3n. Manifest\u00f3 adem\u00e1s una extra\u00f1a habilidad para curar enfermedades. A menudo los m\u00e9dicos le enviaban pacientes.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed tienes un mazo de cartas\u201d, ofreci\u00f3 ella un d\u00eda. \u201cDebes iniciar siempre las actividades del d\u00eda echando las cartas.\u201d Con destreza me ech\u00f3 las cartas y me mostr\u00f3 como interpretarlas. Aprend\u00ed las diferentes combinaciones y sus significados. Pronto supe predecir cosas que pasar\u00edan en el futuro, seg\u00fan lo que ve\u00eda en las cartas.<br \/>\nEn los meses siguientes me hall\u00e9 controlada cada vez m\u00e1s por esta misteriosa mujer. Paso a paso me introdujo en el mundo de los esp\u00edritus, hasta que un d\u00eda declar\u00f3, \u201cAhora ya eres una de nosotros. \u00bfEst\u00e1s dispuesta a tomar el juramento?\u201d<br \/>\nImpotente, expres\u00e9 mi asentimiento. Casi sin saber lo que hac\u00eda, cort\u00e9 mi dedo y con mi propia sangre escrib\u00ed, \u201cTe doy, oh Sat\u00e1n, mi coraz\u00f3n, cuerpo y alma\u201d. Desde aquel momento viv\u00eda completamente por las cartas de tarot y mi hor\u00f3scopo. Casi no me atrev\u00eda a respirar sin primero consultarlos.<\/p>\n<p>El diablo, teniendo ahora derechos sobre mi alma, me atormentaba incesantemente. Yo hac\u00eda cosas que no pueden mencionarse p\u00fablicamente; y a la edad de diecinueve a\u00f1os estaba totalmente desmoronada en el sentido moral. Me llenaban la melancol\u00eda y la depresi\u00f3n. Sufr\u00eda ataques de histerismo. No pod\u00eda concentrarme en mi trabajo a causa de la confusi\u00f3n de mi alma. En el hospital donde trabajaba mis responsabilidades sufr\u00edan las consecuencias.<br \/>\nEn marzo de ese a\u00f1o llegu\u00e9 a firmar la carta de hor\u00f3scopo que predec\u00eda que me quitar\u00eda la vida el d\u00eda 26 de julio&#8230; Seg\u00fan el hor\u00f3scopo, mi vida ya no ten\u00eda utilidad. Pasaron los meses y lleg\u00f3 julio. Pasaron los d\u00edas\u2026, lleg\u00f3 la noche del 25 de julio. Esa noche me encontr\u00e9 vagando por las oscuras calles de mi ciudad, buscando con desesperaci\u00f3n, a ver si no hubiera un camino de escapatoria. El pensamiento de morir me causaba horror.<\/p>\n<p>Vagando as\u00ed, de repente, me alcanz\u00f3 una hermosa m\u00fasica. Segu\u00ed en la direcci\u00f3n de donde ven\u00eda el sonido hasta que llegu\u00e9 a un lugar de reuni\u00f3n evang\u00e9lica, nada menos que una carpa grande. Entr\u00e9 furtivamente, y al poco tiempo la m\u00fasica concluy\u00f3. El orador, un tal Leandro, se puso de pie y dijo: \u201cEsta noche voy a hablarles respecto del maravilloso poder del Evangelio\u201d.<br \/>\nDese\u00e9 escapar, pero me faltaban las fuerzas. Durante todos los a\u00f1os que hab\u00eda ido a la Iglesia, nunca hab\u00eda o\u00eddo de este Cristo \u2014 un Salvador personal que, seg\u00fan el predicador, hubiera muerto por m\u00ed, personalmente por m\u00ed. \u201c\u00a1Solamente Cristo puede quebrantar el poder de Satan\u00e1s!\u201d, exclam\u00f3. Oh, \u00a1c\u00f3mo yo anhelaba que en mi vida quebrantara las ataduras de Satan\u00e1s!<\/p>\n<p>Cuando, m\u00e1s tarde, Leandro invit\u00f3 a los oyentes a pasar al frente, es decir, a los que anhelaran conocer al Cristo resucitado, yo me abr\u00ed paso hasta llegar junto a \u00e9l. Cuando pude dirigirle la palabra, le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfHay esperanza para una pecadora como yo? Predicador, si lo que usted dice es cierto, entonces yo quiero ser librada&#8230; \u00a1Por favor, ore por mi!\u201d<br \/>\nLeandro or\u00f3, y me asegur\u00f3 que Cristo pod\u00eda y quer\u00eda perdonar al m\u00e1s grande de los pecadores; que solamente hac\u00eda falta ped\u00edrselo. Cit\u00f3 del evangelio (S. Juan 6:37): <em>\u2018<strong>Al que a m\u00ed viene, yo no le echo fuera<\/strong>\u2019.<\/em> Pero yo no era capaz de clamar a Cristo por ayuda. Cada vez que trataba de hacerlo, sent\u00eda una mano invisible que me atenazaba el cuello.<\/p>\n<p>\u201cAhora vuelve a tu casa\u201d, me aconsej\u00f3 Leandro, \u201cy nosotros, como grupo, estaremos orando especialmente por ti. Luego, ma\u00f1ana por la noche te esperamos de nuevo en la carpa.\u201d Casi le grit\u00e9: \u201c\u00a1Pero eso ser\u00e1 demasiado tarde\u2026!\u201d Me fui a casa llena de miedo.<br \/>\nLa larga noche del terror pas\u00f3 lentamente. No pude dormir; s\u00f3lo pensaba con terror en el d\u00eda que se aproximaba. Cuando, finalmente, la luz del d\u00eda penetr\u00f3 en mi habitaci\u00f3n, me levant\u00e9 y me ech\u00e9 mec\u00e1nicamente las cartas. Luego me dispuse a ir al trabajo.<\/p>\n<p>Me estremec\u00ed al cruzar el r\u00edo camino hacia el hospital; pronto estar\u00eda all\u00ed abajo. Llegu\u00e9 al trabajo e hice otro intento m\u00e1s de escapar de mi atormentador. Con mano tr\u00e9mula marqu\u00e9 el n\u00famero de tel\u00e9fono de Leandro.<br \/>\n\u201c\u00bfNo puede usted venir ahora mismo?\u201d, pregunt\u00e9; \u201ces asunto de vida o muerte\u201d. Cuando lleg\u00f3, apresurado, le pregunt\u00e9, \u201c\u00bfRealmente tiene su Cristo poder sobre Satan\u00e1s?\u201d \u201c\u00a1S\u00ed, por supuesto!\u201d, me asegur\u00f3.<br \/>\nLe pas\u00e9 la caja con mi hor\u00f3scopo y con el compromiso de muerte plegado en su interior. \u201cL\u00e9alo\u201d, insist\u00ed. \u201cSi su Cristo no puede rescatarme ahora, tendr\u00e9 que saltar al r\u00edo esta tarde; la hora, lugar, y modo de hacerlo me est\u00e1n se\u00f1alados.\u201d<\/p>\n<p>El or\u00f3 fervorosamente, y sent\u00ed como si me estuvieran desgarrando. Me retorc\u00eda y me sacud\u00eda descontroladamente, las l\u00e1grimas corriendo por mis mejillas. En vano trat\u00e9 de alcanzar a Cristo. Intent\u00e9 orar, una y otra vez, pero un poder invisible me lo imped\u00eda. \u201c\u00a1No hay caso, no puedo!\u201d, exclam\u00e9.<br \/>\n\u201cT\u00fa no puedes, \u00a1pero Cristo puede!\u201d, fue la respuesta cargada de convicci\u00f3n. Leandro sigui\u00f3 orando durante media hora m\u00e1s, y la batalla dentro de m\u00ed se intensificaba. Luego, con una contorsi\u00f3n violenta ca\u00ed repentinamente de rodillas y rogu\u00e9 al Se\u00f1or que quitara de m\u00ed la terrible obsesi\u00f3n diab\u00f3lica. \u00a1Triunf\u00f3 el poder de Cristo! Una sensaci\u00f3n de paz inund\u00f3 mi alma. \u00a1Supe que podr\u00eda vivir\u2026!<\/p>\n<p>Durante una semana luch\u00e9 para conseguir el coraje de vivir, definitivamente, y sin mis \u201cmuletas\u201d ocultistas. Por fin, con recelo, met\u00ed todas aquellas cosas en una bolsa y la entregu\u00e9 a Leandro. Ahora, s\u00ed, comenc\u00e9 a ascender un largo camino hacia la estabilidad y serenidad espiritual. Este camino no ha sido sin dificultades, y a veces siento una presencia siniestra, pero est\u00e1 Cristo conmigo y su fortaleza es siempre suficiente cuando clamo a \u00c9l.<br \/>\nHoy, por la gracia de Dios, estoy trabajando en un centro de conferencias b\u00edblicas y ayudo en la impresi\u00f3n y distribuci\u00f3n de literatura evang\u00e9lica.<br \/>\nDiariamente mi oraci\u00f3n es: <em>\u201cPor favor, Se\u00f1or, haz que hoy mi vida sea una bendici\u00f3n para alguien que todav\u00eda est\u00e9 atado por Satan\u00e1s\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0068.jpg\"><img data-attachment-id=\"811\" data-permalink=\"http:\/\/ntmu.net\/?attachment_id=811\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/image0068.jpg?fit=383%2C214\" data-orig-size=\"383,214\" data-comments-opened=\"0\" 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title=\"Click to print\"><span>Print<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-end\"><\/li><\/ul><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adivinar y predecir el futuro siempre han sido cosas fascinantes para mucha gente. En el d\u00eda de hoy ciertos m\u00e9todos de adivinaci\u00f3n son casi id\u00e9nticos a los empleados siglos atr\u00e1s. Est\u00e1n la quiromancia (palma de la mano), la cartomancia (cartas de tarot), la astrolog\u00eda (hor\u00f3scopos), la tabla ouija (juego de la copa), y otros m\u00e9todos. [&hellip;]<\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\"><div class=\"robots-nocontent sd-block sd-social sd-social-icon-text sd-sharing\"><h3 class=\"sd-title\">Share this:<\/h3><div class=\"sd-content\"><ul><li class=\"share-facebook\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-facebook-810\" class=\"share-facebook sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=810&amp;share=facebook\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Facebook\"><span>Facebook<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-linkedin\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-linkedin-810\" class=\"share-linkedin sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=810&amp;share=linkedin\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on LinkedIn\"><span>LinkedIn<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-twitter\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-twitter-810\" class=\"share-twitter sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=810&amp;share=twitter\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Twitter\"><span>Twitter<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-print\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"\" class=\"share-print sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=810\" target=\"_blank\" title=\"Click to print\"><span>Print<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-end\"><\/li><\/ul><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pd9LLw-d4","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/810"}],"collection":[{"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=810"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/810\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1464,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/810\/revisions\/1464"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}