{"id":949,"date":"2013-03-29T08:08:20","date_gmt":"2013-03-29T08:08:20","guid":{"rendered":"http:\/\/ntmu.net\/?p=949"},"modified":"2013-05-19T12:11:39","modified_gmt":"2013-05-19T12:11:39","slug":"1525-inicio-del-movimiento-anabaptista","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ntmu.net\/?p=949","title":{"rendered":"1525 ~ Inicio del Movimiento Anabaptista"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/banner7.jpg\"><img data-attachment-id=\"918\" data-permalink=\"http:\/\/ntmu.net\/?attachment_id=918\" data-orig-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/banner7.jpg?fit=549%2C262\" data-orig-size=\"549,262\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"banner7\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/banner7.jpg?fit=300%2C143\" data-large-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/banner7.jpg?fit=549%2C262\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-918\" alt=\"banner7\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/banner7.jpg?resize=300%2C143\" width=\"300\" height=\"143\" srcset=\"https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/banner7.jpg?resize=300%2C143 300w, https:\/\/i1.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/banner7.jpg?w=549 549w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>1525 ~ Inicio del<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Movimiento Anabaptista<\/strong><\/p>\n<p>Al sur de Alemania, en Suiza, Ulrico Zwingl\u00edo (1484-1531), cura convertido, estaba tambi\u00e9n \u2018reformando\u2019. En su ciudad de Z\u00fcrich las autoridades simpatizaban con la \u201cnueva doctrina\u201d, pero para muchos de ellos no era m\u00e1s que un \u2018cambio de chaqueta\u2019. Zwingl\u00edo ve\u00eda la importancia de proceder con cautela para no crearse enemistades sin necesidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, algunos de sus colaboradores (Conrado Grebel, F\u00e9lix Manz, entre otros) comprendieron que era m\u00e1s importante complacer en primer lugar a la M\u00e1xima Autoridad, es decir, a Dios Mismo. Entendieron que un retorno a la Biblia no puede ser \u2018a medias\u2019, reformando algunas cosas, pero no tocando otras, lo cual, hasta ahora, se hab\u00eda venido haciendo. De modo que decidieron \u2018poner sus cartas sobre la mesa\u2019. Zwingl\u00edo, que no ve\u00eda la necesidad de \u201cir tan lejos\u201d, no estaba de acuerdo. Mucho menos las autoridades. Los \u201cradicales\u201d, como se les ha llamado, convencidos entonces de que no hab\u00eda manera de seguir juntos, comenzaron a reunirse aparte.<\/p>\n<p>El anhelo de estos creyentes era usar el sencillo modelo apost\u00f3lico. Hab\u00edan visto como con demasiada facilidad se \u2018colaban\u2019 en la obra de Dios creyentes, que ten\u00edan m\u00e1s de \u201cciza\u00f1a\u201d que de \u201ctrigo\u201d (Mateo 13), personas \u201ccristianizadas\u201d (bautizadas) a los pocos d\u00edas de haber nacido, pero que no manifestaban haber \u201cnacido de nuevo\u201d (Juan 3). Se descubri\u00f3 que en la Biblia no existe el \u201cbautismo infantil\u201d, al contrario, que en la iglesia neotestamentaria, descrita en \u201cHechos de los Ap\u00f3stoles\u201d, solo ten\u00edan lugar bautismos de personas con pleno \u201cuso de raz\u00f3n\u201d, hombres y mujeres que primero hab\u00edan depositado su fe, de forma personal, en Cristo. Tales descubrimientos movieron al nuevo grupo a comenzar a bautizarse entre ellos, aunque en un principio no lo hicieron por inmersi\u00f3n, sino por aspersi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pronto corri\u00f3 la voz, y tanto los nuevos \u2018protestantes\u2019, como tambi\u00e9n los cat\u00f3licos, quedaron horrorizados al saber que los radicales estaban invalidando el bautismo \u201csacramental\u201d. Autom\u00e1ticamente se les coloc\u00f3 el apodo de \u201canabaptistas\u201d, que significa \u201crebautizadores\u201d. Y, con el fin de cortar la locura \u2018por lo sano\u2019, crearon pronto medidas para restringir sus reuniones y actividades. De una cosa sal\u00eda otra, y, al final, las persecuciones de los \u2018anabaptistas\u2019 llegaron a ser tan terribles como las practicadas por los emperadores romanos, tanto de parte del campo car, como del protestante. A pesar de todo (y en buena medida por causa de todo aquello) el crecimiento anabaptista y su expansi\u00f3n eran incontenibles. Pronto hab\u00eda grupos en varios pa\u00edses.<\/p>\n<p>Uno de sus amados predicadores itinerantes, Jacobo Hutter, que fue capturado, nos puede servir como ejemplo de las aflicciones que tant\u00edsimos fueron llamados a sufrir. El 25 de febrero de 1536 Jacobo fue primeramente torturado, despu\u00e9s azotado, luego sumergido en agua helada (burl\u00e1ndose sus verdugos del bautismo), y a continuaci\u00f3n remojado en aguardiente &#8211; un combustible que ten\u00edan a la mano. Finalmente se le prendi\u00f3 fuego.<\/p>\n<p>Se manifest\u00f3 un lado negativo y tr\u00e1gico de los anabaptistas como movimiento. Siempre cuando \u2018el viejo enemigo\u2019 ve que el sufrimiento por amor al Se\u00f1or y su Palabra haga que los creyentes m\u00e1s bien prosperen en su fe, no tarda en preparar alg\u00fan otro dardo de fuego. Le gusta promover un \u201csentir de exaltaci\u00f3n\u201d, haciendo que los creyentes dejen de distinguir claramente entre lo que es obra del Esp\u00edritu de Dios y lo que es obra de aquellos esp\u00edritus que, aunque inmundos, saben aparentar \u2018santidad\u2019 (2 Corintios 11:14-15).<\/p>\n<p>En la China actual, donde, maravillosamente, millones se convierten cada a\u00f1o y donde, por la extrema intolerancia, se paga un alto precio por seguir a Cristo, estamos ahora viendo esto mismo. Nos referimos a los casos en que los creyentes dejan de discernir \u201clos esp\u00edritus\u201d (1 Juan 4:1). Es cuando suelen resultar doctrinas y pr\u00e1cticas alejadas de la sencilla verdad de la Palabra de Dios (1 Timoteo 4:1).<\/p>\n<p>Algunos l\u00edderes anabaptistas se perdieron en predicciones del regreso de Cristo y de otros asuntos, causando gran confusi\u00f3n, mal testimonio y fundados pretextos para persecuci\u00f3n. El ejemplo m\u00e1s notable es el de la ciudad de M\u00fcnster en Alemania. Hab\u00eda tal cantidad de anabaptistas all\u00ed que cre\u00edan que era la Nueva Jerusal\u00e9n, y su l\u00edder, Juan de Leyden, era el Rey David. Tales tendencias se combinaban con el recorrer a las armas. Por fin, cuando el fen\u00f3meno de M\u00fcnster hab\u00eda sido truncado sangrientamente por el obispo car con su ej\u00e9rcito, esa corriente violenta de entre los anabaptistas quedaba gastada y marginada.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i2.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/meno.gif\"><img data-attachment-id=\"896\" data-permalink=\"http:\/\/ntmu.net\/?attachment_id=896\" data-orig-file=\"https:\/\/i2.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/meno.gif?fit=105%2C208\" data-orig-size=\"105,208\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"meno\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i2.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/meno.gif?fit=105%2C208\" data-large-file=\"https:\/\/i2.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/meno.gif?fit=105%2C208\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-896 alignleft\" style=\"margin:10px;\" alt=\"meno\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/ntmu.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/meno.gif?resize=105%2C208\" width=\"105\" height=\"208\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a>Dios se acord\u00f3 de sus \u201covejas esparcidas\u201d y ten\u00eda provisto a Menno Simons (1496-1561) para \u201ccongregarlas\u201d. Ex-cura del norte de Holanda, Menno fue fiel en este llamado de Dios. Su obra itinerante result\u00f3 en mucho fruto, aunque durante largos a\u00f1os se arriesgaba la vida a cada paso. Desde entonces muchos de sus \u2018descendientes\u2019 siguen llam\u00e1ndose \u201cmennonitas\u201d.<\/p>\n<p>Un siglo m\u00e1s tarde empezar\u00eda en Inglaterra, en buena parte por \u2018contagio\u2019 de los mennonitas de \u00c1msterdam, el \u201cmovimiento bautista\u201d. El bautista m\u00e1s famoso de esos tiempos ser\u00eda Juan Bunyan (1628-1688), el hojalatero poderosamente convertido, quien en la c\u00e1rcel (donde pas\u00f3 un total de 14 a\u00f1os por no desistir de predicar el Evangelio sin licencia anglicana), escribir\u00eda su singular libro \u201cEl Peregrino\u201d. El poeta Coleridge lo ha llamado \u201cla mejor Summa Theologiae Evangelicae jam\u00e1s producida.\u201d Ya por tres siglos ha sido, despu\u00e9s de la Biblia, el libro m\u00e1s le\u00eddo.<\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\"><div class=\"robots-nocontent sd-block sd-social sd-social-icon-text sd-sharing\"><h3 class=\"sd-title\">Share this:<\/h3><div class=\"sd-content\"><ul><li class=\"share-facebook\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-facebook-949\" class=\"share-facebook sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=949&amp;share=facebook\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Facebook\"><span>Facebook<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-linkedin\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-linkedin-949\" class=\"share-linkedin sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=949&amp;share=linkedin\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on LinkedIn\"><span>LinkedIn<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-twitter\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-twitter-949\" class=\"share-twitter sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=949&amp;share=twitter\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Twitter\"><span>Twitter<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-print\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"\" class=\"share-print sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=949\" target=\"_blank\" title=\"Click to print\"><span>Print<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-end\"><\/li><\/ul><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1525 ~ Inicio del Movimiento Anabaptista Al sur de Alemania, en Suiza, Ulrico Zwingl\u00edo (1484-1531), cura convertido, estaba tambi\u00e9n \u2018reformando\u2019. En su ciudad de Z\u00fcrich las autoridades simpatizaban con la \u201cnueva doctrina\u201d, pero para muchos de ellos no era m\u00e1s que un \u2018cambio de chaqueta\u2019. Zwingl\u00edo ve\u00eda la importancia de proceder con cautela para no [&hellip;]<\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\"><div class=\"robots-nocontent sd-block sd-social sd-social-icon-text sd-sharing\"><h3 class=\"sd-title\">Share this:<\/h3><div class=\"sd-content\"><ul><li class=\"share-facebook\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-facebook-949\" class=\"share-facebook sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=949&amp;share=facebook\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Facebook\"><span>Facebook<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-linkedin\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-linkedin-949\" class=\"share-linkedin sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=949&amp;share=linkedin\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on LinkedIn\"><span>LinkedIn<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-twitter\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-twitter-949\" class=\"share-twitter sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=949&amp;share=twitter\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Twitter\"><span>Twitter<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-print\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"\" class=\"share-print sd-button share-icon\" href=\"http:\/\/ntmu.net\/?p=949\" target=\"_blank\" title=\"Click to print\"><span>Print<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-end\"><\/li><\/ul><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false},"categories":[14],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pd9LLw-fj","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/949"}],"collection":[{"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=949"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1486,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/949\/revisions\/1486"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}