{"id":786,"date":"2013-03-26T16:11:53","date_gmt":"2013-03-26T16:11:53","guid":{"rendered":"http:\/\/ntmu.net\/?p=786"},"modified":"2013-03-26T16:11:53","modified_gmt":"2013-03-26T16:11:53","slug":"divorcio-recasamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ntmu.net\/?p=786","title":{"rendered":"Divorcio &#038; Recasamiento"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\">Divorcio &amp; Recasamiento<\/h2>\n<p>Por Jorge W. Peters<\/p>\n<p><span style=\"font-size: xx-small;\">Copyright: Moody Press, Chicago<\/span><b><i> <\/i><\/b><\/p>\n<h1>Introducci\u00f3n<\/h1>\n<p><i>\u00bfCu\u00e1l deber\u00eda ser la posici\u00f3n del cristiano en cuanto al divorcio y el recasamiento de personas divorciadas?<\/i> Personas respetadas, con cierta autoridad al respecto, difieren en sus interpretaciones de lo que ense\u00f1an las Escrituras.<\/p>\n<p>Este estudio apareci\u00f3 por primera vez en dos partes en la revista <i>Moody Monthly,<\/i> en los n\u00fameros de mayo y junio de 1970. Para su posterior edici\u00f3n como librito, en idioma ingl\u00e9s, fue revisado. Su autor, en aquel entonces, era profesor de misiones mundiales en el Seminario Teol\u00f3gico de Dallas, y ampliamente conocido como l\u00edder misionero. Por largos a\u00f1os ense\u00f1aba en el Instituto B\u00edblico Betania de Hepburn, Canad\u00e1, y en el Seminario B\u00edblico de los Hermanos Menonitas en Fresno, Estados Unidos.<\/p>\n<p>Al introducir esta edici\u00f3n espa\u00f1ola, hemos de retroceder un poco en la historia. A principios del siglo XX, lentamente, la Iglesia Evang\u00e9lica de \u201coccidente\u201d comenzaba a levantar los ojos y a ver que los campos en Am\u00e9rica Latina estaban blancos para la siega. Era en ese per\u00edodo (m\u00e1s exactamente: en 1902), que, entre otras misiones, la <i>Uni\u00f3n Misionera Neotestamentaria<\/i> (aunque en ese entonces con otro nombre)<i> <\/i>hiciera acto de presencia. El matrimonio John Hay, venido de Escocia, comenzaba una obra valiosa en Paraguay.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil adaptarse a una cultura radicalmente diferente de la acostumbrada. Entre los grandes problemas que los Hay ten\u00edan que enfrentar, ellos y los colegas que ven\u00edan detr\u00e1s, se encontraban el tradicionalismo religioso, el fanatismo, el alcoholismo, las condiciones primitivas, el analfabetismo, para mencionar unos pocos. Entre ellos destacaban, sin embargo, unos obst\u00e1culos especialmente engorrosos. Nos referimos a los grandes y tristes problemas de la infidelidad matrimonial, de separaciones, y de nuevas \u2018juntas\u2019.<\/p>\n<p>En el continente latinoamericano ese problema moral (o matrimonial) era herencia de largas generaciones ya. A partir del siglo XVI, los \u2018conquistadores\u2019, aventureros y buscadores de fortuna (todos llamados \u2018cristianos\u2019), cual avalancha humana, se lanzaban a invadir Am\u00e9rica Latina, cruzando el Atl\u00e1ntico desde el Viejo Continente. Parte de su \u201cequipaje\u201d era un estilo de vida, que nada ten\u00eda de \u2018cristiano\u2019, y mucho de \u2018amor libre\u2019. Los invasores dejaban atr\u00e1s a esposas y familias en Espa\u00f1a y Portugal, y, en el Nuevo Mundo, vinieron engendrando, primero, la raza mestiza y, despu\u00e9s, con las esclavas africanas, la raza mulata. El testimonio moral del mismo clero, a menudo p\u00e9simo, no serv\u00eda para corregir el desenfreno.<\/p>\n<p>Un obrero escribe\u00a0en noviembre de 1908: &#8220;Los hijos y las hijas de los curas proliferan por todas partes. No hay en esto ning\u00fan estigma, ni para ellos, ni para sus progenitores. En efecto el asunto no es considerado como cosa de inmoralidad, ya que de los sacerdotes,\u00a0que tienen\u00a0prohibido el matrimonio, no se puede esperar otra cosa, es decir, que tengan relaciones ileg\u00edtimas con una o m\u00e1s mujeres.\u00a0De tal palo, tal astilla. La inmoralidad de los curas es indudablemente una de las razones de la flojedad del v\u00ednculo familiar en todas las regiones de Sud Am\u00e9rica. Mientras que el divorcio oficial\u00a0no es permitido por causa alguna, separaciones y juntas ilegales son muy f\u00e1ciles y muy comunes.&#8221;<\/p>\n<p>Cuando cuatro siglos despu\u00e9s del descubrimiento de Las Am\u00e9ricas, por fin, la Iglesia Evang\u00e9lica en Am\u00e9rica del Norte y en Europa se despabila y empieza a mandar a misioneros, \u00bfqu\u00e9 es lo que se proponen a hacer? \u00bfImponer una cultura \u2018superior\u2019, una civilizaci\u00f3n m\u00e1s conveniente, un cristianismo <i>\u2018m\u00e1s puro\u2019?<\/i> No faltar\u00eda quien lo intentara. Pero eso es lo que menos se puede pretender, especialmente en el d\u00eda de hoy, cuando la cifra del divorcio en Europa y Norteam\u00e9rica ronda ya por el 50% &#8230; No, no es cuesti\u00f3n de transplantar valores europeos o norteamericanos, que, supuestamente, fueran superiores. Lo \u00fanico que, cabalmente, pueden hacer los portadores del <i>EVANGELIO<\/i>, es \u201cabrir la Palabra de Dios\u201d, dando a conocer aquel maravilloso Evangelio de Cristo, que transforma no solo la relaci\u00f3n con Dios y la vida personal, sino tambi\u00e9n las relaciones interhumanas, las del creyente con todos los dem\u00e1s. Los fieles lectores de la Biblia saben perfectamente, que es all\u00ed, en esas p\u00e1ginas sagradas, que se abre el sencillo plan divino para todo lo que sea <i>amor, noviazgo, matrimonio y hogar<\/i>. Es el \u00fanico \u201cplan\u201d plenamente satisfactorio. Todo lo que el mismo Creador estableciera ya al principio,<i> <\/i>y todo lo que el Redentor hiciera gloriosamente posible a trav\u00e9s de su muerte en Calvario y a trav\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, all\u00ed se exhibe, en la Biblia, para todo aquel que tenga ojos para ver y o\u00eddos para o\u00edr.<\/p>\n<p>A nadie le extra\u00f1e, pues, que en Am\u00e9rica Latina la evangelizaci\u00f3n, desde siempre, haya chocado de forma habitual y continua con situaciones \u201cmatrimoniales\u201d grotescas, situaciones que a veces desaf\u00edan toda descripci\u00f3n. Ni debe extra\u00f1ar que misioneros y otros consejeros, no pocas veces, se hayan visto perplejos, y sin saber como desenredar las muchas mara\u00f1as morales y sociales.<\/p>\n<p>En el presente librito, que esperamos sea especialmente \u00fatil en esa misma Am\u00e9rica Latina, no nos llega un \u201cremedio universal\u201d para cada problema matrimonial, pero, s\u00ed, una orientaci\u00f3n, una<i> \u201cexposici\u00f3n de la palabra de Dios, que alumbra, que hace entender a los simples ..\u201d <\/i>(Salmo 119:130). En tiempos de bastante confusi\u00f3n, tambi\u00e9n entre creyentes evang\u00e9licos, <b><i>Divorcio y Recasamiento<\/i><\/b><i> <\/i>podr\u00e1 ayudar notablemente para aclarar los malos entendidos, que tan a menudo agudizan el sufrimiento.<\/p>\n<p>El mismo Buen Pastor, llamado tambi\u00e9n Pr\u00edncipe de los pastores, llama a la tarea de cuidar, guiar, alimentar, ayudar y corregir. En \u00c9l est\u00e1n todos los recursos necesarios de empat\u00eda, intercesi\u00f3n, paciencia y sabidur\u00eda. Asimismo, en sus manos este librito ser\u00e1 de gran ayuda pr\u00e1ctica para cuantos hermanos sean llamados a exhortar, aconsejar y encaminar a los que son m\u00e1s j\u00f3venes en la fe. Incluso, y especialmente, en los innumerables casos de parejas reci\u00e9n convertidas a Cristo, que anhelan dar el pr\u00f3ximo paso, el del bautismo, pero &#8230; cuya situaci\u00f3n matrimonial, siendo desordenada y comprometedora, impide tal testimonio p\u00fablico. \u00a1A Dios gracias!; en la mayor\u00eda de los casos las relaciones <i>pueden<\/i> ser corregidas y encauzadas positivamente y seg\u00fan los principios b\u00edblicos.<\/p>\n<p>Nuestra ferviente oraci\u00f3n, al presentar esta orientaci\u00f3n b\u00edblica, es que en las manos del mismo Se\u00f1or, <b>y<\/b> en las de sus siervos, llegue a ser una herramienta \u00fatil y eficaz.<\/p>\n<p><i>Jaime van H. (traductor)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i><\/p>\n<p align=\"center\">\n<hr \/>\n<h5 align=\"center\"><span style=\"font-size: 300%;\">EL DIVORCIO <\/span><\/h5>\n<p>La Biblia no trata solo de los ideales divinos para el hombre y la sociedad, sino tambi\u00e9n de aquellas realidades de vida humana, que son \u201cfuertes\u201d y pecaminosas y que operan en un nivel <i>sub<\/i>ideal. Los ideales son reforzados con promesas y mandamientos, mientras que las realidades subideales son toleradas en silencio o refrenadas por legislaci\u00f3n, todo para que as\u00ed las pasiones y pr\u00e1cticas pecaminosas del hombre sean guardadas dentro de ciertos l\u00edmites. Es por esto que el silencio y la legislaci\u00f3n negativa, en asuntos de comportamientos subideales, necesitan estudiarse cuidadosamente.<\/p>\n<p>El ideal divino para el matrimonio incluye, por lo menos, los siguientes cuatro factores, que son autoritativamente ense\u00f1ados en G\u00e9nesis 2:18-25; Marcos 10:2-12; Lucas 16:18 y 1 Corintios 7:39. (Romanos 7:1-14 necesita aplicarse cuidadosamente, ya que contiene una alegor\u00eda, no una afirmaci\u00f3n doctrinal al respecto.)<\/p>\n<p>1. <i><span style=\"text-decoration: underline;\">La monogamia del matrimonio (un var\u00f3n y una mujer).<\/span><\/i> N\u00f3tense las palabras de Cristo que exponen el ideal original: \u201cPor esto el hombre (singular) dejar\u00e1 &#8230;, y se unir\u00e1 a su mujer (singular), y los dos ser\u00e1n una sola carne\u201d (Mt. 19:5; Mr. 10:7-8).<\/p>\n<p>2. <i><span style=\"text-decoration: underline;\">La permanencia del matrimonio.<\/span> <\/i>El mandamiento de Cristo es\u00a0 \u201c.. dejar\u00e1 .. y se unir\u00e1 ..\u201d (Versi\u00f3n Moderna: \u201c.. quedar\u00e1 unido ..\u201d)<\/p>\n<p>3. <i><span style=\"text-decoration: underline;\">La intimidad del matrimonio.<\/span><\/i> El matrimonio es para una relaci\u00f3n y un compa\u00f1erismo \u00edntimos en los cuales la personalidad encuentra su satisfacci\u00f3n y realizaci\u00f3n &#8211; \u201clos dos ser\u00e1n una sola carne.\u201d<\/p>\n<p>4. <i><span style=\"text-decoration: underline;\">La mutualidad del matrimonio.<\/span> <\/i>El matrimonio es para que sus contrayentes se colmen mutuamente, es decir, en una relaci\u00f3n plenamente satisfactoria para los dos, como est\u00e1 expresado en las palabras \u201cayuda id\u00f3nea\u201d (G\u00e9n. 2:18).<\/p>\n<p>El hombre, en su pecaminosidad e iniquidad, es capaz de reventar y quebrar el ideal divino. El hombre pecaminoso puede vivir, y vive, en un nivel subideal. Siendo esto as\u00ed, la poligamia, el divorcio, y el recasamiento fueron todos permitidos en tiempos del Antiguo Testamento, aunque bajo restricciones legales espec\u00edficas. Nunca estas pr\u00e1cticas son mandadas o divinamente aprobadas. Son toleradas, pero no son conformes a la bendita voluntad y sabio consejo de Dios. Siempre van acompa\u00f1adas de cicatrices profundas, sufrimientos interiores incontables, y quebrantos exteriores. Sean las causas y las circunstancias las que sean.<\/p>\n<p>Cristo indic\u00f3 que el ideal divino puede ser quebrado completamente. Dijo: <i>\u201c.. por tanto, lo que Dios junt\u00f3, no lo separe el hombre\u201d<\/i> (Mt. 19:6). Aunque no utiliz\u00f3 la palabra \u201cdivorcio\u201d, el divorcio est\u00e1 claramente implicado. Las dos expresiones <i>\u201cjuntar\u201d<\/i> y <i>\u201cseparar\u201d<\/i> forman una ant\u00edtesis directa; todo lo que signifique la una, la otra lo revoca.<\/p>\n<p>La Biblia menciona dos causas espec\u00edficas del quebranto de la uni\u00f3n matrimonial:<\/p>\n<p>(1) <i><span style=\"text-decoration: underline;\">el pecado grave de la fornicaci\u00f3n<\/span><\/i> (Mt. 5:32 y 19:9) y<\/p>\n<p>(2) <i><span style=\"text-decoration: underline;\">el abandono premeditado<\/span><\/i> (1 Cor. 7:15).<\/p>\n<p>Sin embargo, en ninguno de los dos casos se <i>manda<\/i> el divorcio, ni es una cosa que siga de forma autom\u00e1tica. El ideal es que <i>no<\/i> proceda. De all\u00ed que no encontremos direcciones espec\u00edficas al respecto, ya que el divorcio pudiera no producirse.<\/p>\n<p>La Biblia admite que la uni\u00f3n matrimonial puede ser quebrada por otras razones m\u00e1s, pero no las detalla, ni trata de ellas espec\u00edficamente (Mc. 10:9; 1 Cor. 7:10-11). No obstante son reales.<\/p>\n<p>Debemos establecer primero el hecho triste de la quiebra actual de la uni\u00f3n matrimonial por fornicaci\u00f3n &#8211; una quiebra que hace leg\u00edtimo el divorcio, es decir, en el sentido de que no tiene condena divina. Para esto podemos leer Mateo 5:32; 19:1-9 y 1 Corintios 7:1-16.<\/p>\n<p>Es en Mateo 5:32 y 19:9 donde encontramos, lo que se ha convenido en llamar: \u201cla cl\u00e1usula de excepci\u00f3n\u201d (<i>\u201c.. salvo por causa de fornicaci\u00f3n ..\u201d<\/i>). Para ser leal a los manuscritos, tengo que rechazar la sugerencia de algunos de que esta \u2018cl\u00e1usula\u2019 pudiera haber sido insertada, no por Mateo, sino por otros. No hay justificaci\u00f3n para tal posici\u00f3n. Pudiera ser que exista alguna duda textual en cuanto a la \u00faltima parte de Mateo 19:9, <i>\u201c.. y el que se casa con la repudiada, adultera\u201d<\/i>, pero ya que las mismas palabras se hallan en Mateo 5:32, la ense\u00f1anza transmitida permanece v\u00e1lida.<\/p>\n<p>Otros tienen la idea de que Jes\u00fas en Mateo 19 estuviera sencillamente replicando a los jud\u00edos, ya que en el vers\u00edculo 7 le estaban cuestionando sobre Deuteronomio 24:1-4. Seg\u00fan ellos, Jes\u00fas, con su interpretaci\u00f3n de Deuteronomio, solo se dirige a los jud\u00edos, no a los gentiles. Tambi\u00e9n rechazo firmemente esta idea. Si tuvi\u00e9ramos que tomar tal posici\u00f3n, nos ver\u00edamos obligados a relegar todo el Serm\u00f3n del Monte a los jud\u00edos.<\/p>\n<p>Un tercer rechazo revuelve alrededor de las palabras <i>fornicaci\u00f3n (porneia)<\/i> y <i>adulterio (mokeia). <\/i>Se pretende que <i>fornicaci\u00f3n<\/i> es una referencia al pecado sexual antes del matrimonio y que <i>adulterio<\/i> describa la infidelidad posterior al casamiento.<\/p>\n<p>Existen pasajes en que tal distinci\u00f3n parezca clara, y otros en que ambas palabras son mencionadas como pecados separados (por ejemplo, Mt. 15:19 y G\u00e1l. 5:19), pero no podemos ser dogm\u00e1ticos y distinguir agudamente entre los dos t\u00e9rminos. En el comportamiento sexual il\u00edcito no podemos aplicar un t\u00e9rmino exclusivamente a la parte prenupcial y el otro a la posnupcial. No se puede justificar b\u00edblicamente. En la mayor\u00eda de los casos en el Antiguo Testamento la palabra <i>adulterio<\/i> claramente indica una relaci\u00f3n sexual il\u00edcita con la esposa de otro, pero no siempre es absoluta la distinci\u00f3n (por ejemplo: Jer. 23:14; Os. 4:2). <i>Fornicaci\u00f3n,<\/i> generalmente, es usada en referencia a la lascivia y la prostituci\u00f3n (y figurativamente a la idolatr\u00eda) y <i>no<\/i> excluye a personas casadas.<\/p>\n<p>El Nuevo Testamento tambi\u00e9n utiliza <i>adulterio<\/i> para denotar la relaci\u00f3n sexual il\u00edcita con el c\u00f3nyuge de otro, pero tiene muchos instantes en que no hay indicaci\u00f3n definida que aclare si hay personas casadas involucradas (Lc. 18:11; Jn. 8:3; Heb. 13:4). Tampoco son especificadas las personas solteras en los muchos usos de <i>fornicaci\u00f3n<\/i> (por ejemplo: Jn. 8:41; Hch. 15:20, 29; 21:25 y Ef. 5:3). En 1 Corintios 5:1 y 7:2-5 hay referencias a la fornicaci\u00f3n en cuanto a personas casadas.<\/p>\n<p>Sin embargo, la siguiente distinci\u00f3n parece justificable. <i>Adulterio<\/i>, aparentemente, es una referencia m\u00e1s bien a actos posnupciales espec\u00edficos; mientras que <i>fornicaci\u00f3n<\/i> es (1) un t\u00e9rmino general, que describe <i>todo<\/i> tipo de comportamiento sexual il\u00edcito, incluyendo el adulterio (<b>A<\/b>), y (2) una referencia a una vida entregada a tales pr\u00e1cticas como la lujuria y la prostituci\u00f3n.<\/p>\n<p>El contexto de Mateo 19:9 es diferente al de 5:32, pero un estudio, palabra por palabra, de este \u00faltimo no echar\u00eda luz adicional sobre la legitimidad del divorcio-por-causa-de-la-fornicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De estos pasajes me veo obligado a sacar la conclusi\u00f3n que el pecado de fornicaci\u00f3n es de una naturaleza tan devastadora, que reviente y destroza (aunque no necesariamente ante la ley) el v\u00ednculo m\u00e1s sagrado y profundo del ser humano, el de su matrimonio. Decir menos significar\u00eda estimar este pecado abominable m\u00e1s livianamente que el mismo Cristo.<\/p>\n<p>El pasaje de 1 Corintios 7 es el documento m\u00e1s importante que tenemos de Pablo en relaci\u00f3n con este asunto y merece consideraci\u00f3n cuidadosa. La iglesia de Corinto hab\u00eda cuestionado a Pablo sobre cosas que ten\u00edan que ver con el matrimonio. En el cap\u00edtulo 7 Pablo traza cuatro principios, que son las pautas a tener en cuenta.<\/p>\n<p><i>Primero<\/i>,<i> <\/i>bajo ciertas circunstancias el estado de soltero, o soltera, pueda tener sus ventajas, pero est\u00e1 rodeado de graves peligros. El matrimonio es una salvaguardia contra el mal, lo cual no quiere decir, que sea inferior en valor. No se da la idea de que el celibato sea m\u00e1s santo que el matrimonio, pero, s\u00ed, que es una posici\u00f3n m\u00e1s precaria (7:1-9).<\/p>\n<p><i>Segundo<\/i>, el ideal de Dios es que marido y mujer no sean separados m\u00e1s que por la muerte. Y si una separaci\u00f3n tiene lugar, dos cursos de acci\u00f3n se abren (7:10-11): 1) separaci\u00f3n sin recasamiento &#8211; <i>\u201cqu\u00e9dese sin casar\u201d<\/i>; y 2) reconciliaci\u00f3n &#8211; <i>\u201creconc\u00edliese con su marido.\u201d <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tercero<\/i>, el creyente (marido o mujer) no tiene derecho de divorciar al incr\u00e9dulo sobre una base religiosa. El v\u00ednculo matrimonial contra\u00eddo antes de la conversi\u00f3n no puede alterarse por el creyente despu\u00e9s de la conversi\u00f3n por ser \u2018un yugo desigual\u2019 (7:12-14). El creyente no puede iniciar una separaci\u00f3n sobre la base de fe o falta de fe.<\/p>\n<p><i>Cuarto<\/i>, si el c\u00f3nyuge incr\u00e9dulo insiste en la separaci\u00f3n, <i>\u201csep\u00e1rese\u201d<\/i> (15). Esto es lo que manda de manera permisiva el ap\u00f3stol;<i>\u00a0\u00a0 \u201cpues no est\u00e1 el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso.\u201d <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i>Los primeros tres principios no presentan grandes dificultades en cuanto a su interpretaci\u00f3n. Esto cambia con el cuarto. Existen serias diferencias en la interpretaci\u00f3n del vers\u00edculo 15. Esta secci\u00f3n constituye un veredicto apost\u00f3lico. Tenemos que clarificar su autoridad, contenido y resultados.<\/p>\n<p><b><i>Su autoridad.<\/i><\/b><i> <\/i>El cambio de <i>\u201cno yo, sino el Se\u00f1or\u201d<\/i> (v. 10) a <i>\u201cyo digo, no el Se\u00f1or\u201d<\/i> (v. 12) es muy significativo, aunque frecuentemente pasado por alto. Es la \u00fanica vez que esta forma es encontrada en todos los escritos de Pablo. Se\u00f1ala que el problema mencionado en vss. 10 y 11 es tratado autoritativamente por el Se\u00f1or. Sin duda el ap\u00f3stol se refiere a la ense\u00f1anza de Cristo sobre el divorcio, tal como se hallaba en la tradici\u00f3n de la iglesia en ese tiempo, la que fue m\u00e1s tarde grabada en los evangelios.<\/p>\n<p>Sin embargo, el problema en los vss. 12 a 15 no ha sido tratado antes. Aqu\u00ed Pablo transmite un veredicto apost\u00f3lico autoritativo en relaci\u00f3n, no con el divorcio legal (repudio), sino con la deserci\u00f3n irresponsable, motivada por antagonismo religioso e intolerancia.<\/p>\n<p><b><i>Su contenido.<\/i><\/b> <i>\u201cSep\u00e1rese\u201d<\/i> es el veredicto apost\u00f3lico. Si el c\u00f3nyuge incr\u00e9dulo se separa del creyente, el creyente no tiene, ni el derecho de forzar al incr\u00e9dulo a quedar, ni la obligaci\u00f3n de impedirle que haga oficial la separaci\u00f3n. La frase <i>\u201csep\u00e1rese\u201d <\/i>es bastante enf\u00e1tica, como notaremos m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p><b><i>Sus resultados.<\/i><\/b> El creyente que se encuentra con tal separaci\u00f3n, <i>\u201cno est\u00e1 .. sujeto a servidumbre.\u201d<\/i> \u00bfQuiere decir el ap\u00f3stol con esto que la deserci\u00f3n premeditada constituya una rotura tal del v\u00ednculo matrimonial, que las solemnes promesas del d\u00eda de la boda sean canceladas, y el c\u00f3nyuge inocente constituido un individuo soltero, no casado, libre de los compromisos y responsabilidades del matrimonio? \u00bfEs que la deserci\u00f3n premeditada equivalga el divorcio en sus resultados? Pues, esto es lo que, en todo su contexto, parece significar.<\/p>\n<p>Hay, sin embargo, dos objeciones que frecuentemente surgen en contra de tal conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera objeci\u00f3n es que tal afirmaci\u00f3n por el ap\u00f3stol ser\u00eda una contradicci\u00f3n de la clara ense\u00f1anza de Cristo. Pablo estaba, sin embargo, plenamente consciente del hecho de que iba m\u00e1s all\u00e1, aunque no en contra, de su Maestro. Por esto no recurre a las palabras y la ense\u00f1anza de Cristo, sino a su propia autoridad apost\u00f3lica (compare vss. 10 y 12). Pablo es muy cuidadoso en delinear autoridad en este cap\u00edtulo. Primeramente habla sobre la base de: <i>\u201c.. mando, no yo, sino el Se\u00f1or ..\u201d<\/i> De esta manera se refiere espec\u00edficamente al ministerio de ense\u00f1anza de Cristo y a su autoridad. Luego habla en su propia autoridad apost\u00f3lica, sabiendo que tiene un mandato del Se\u00f1or. Esto incluye el pasaje bajo consideraci\u00f3n. Finalmente, la prudencia, divinamente iluminada, le ense\u00f1a y le hace decir: <i>\u201ca mi juicio\u201d<\/i> (o: <i>\u201cen mi opini\u00f3n\u201d<\/i>). Concluimos que Pablo se da cuenta cuando est\u00e1 dentro de la <i>tradici\u00f3n<\/i> (la ense\u00f1anza de Cristo), la <i>revelaci\u00f3n <\/i>(<b>B<\/b>), y la <i>iluminaci\u00f3n<\/i>. Mientras las primeras son absolutas, la tercera es acondicionada por el tiempo y la cultura.<\/p>\n<p>Cristo, en su ense\u00f1anza, trataba con el <i>repudio <\/i>(expulsi\u00f3n), Pablo, por otra parte, habla de la <i>deserci\u00f3n premeditada <\/i>de parte de un incr\u00e9dulo. Hay una gran diferencia entre la expulsi\u00f3n y la deserci\u00f3n irresponsable.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay una diferencia en el tono y modo de expresarse en los vss. 10 y 11, donde trata con el v\u00ednculo matrimonial de creyentes, y el precepto decisivo del v. 15, donde es considerada la deserci\u00f3n premeditada. En los vss. 10 y 11 es una orden apost\u00f3lica: <i>\u201cQue la mujer no se separe del marido, &#8230; que el marido no abandone a su mujer\u201d<\/i>, y en medio el imperativo de: <i>\u201c.. qu\u00e9dese sin casar, o reconc\u00edliese ..\u201d<\/i> En el v. 15 tenemos el contraste del precepto permisivo: <i>\u201c .. sep\u00e1rese .. <\/i>(que se marche) <i>.. no .. sujeto a servidumbre en semejante caso ..\u201d <\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i>Pablo no est\u00e1 contradiciendo a su Maestro. Est\u00e1 declarando un principio, tal como tuvo que hacer en otros muchos instantes, para regular casos sin precedente en la iglesia entre los gentiles.<\/p>\n<p>La segunda objeci\u00f3n pudiera hacerse en base de un suavizar del verdadero significado de <i>\u201csep\u00e1rese\u201d<\/i> o <i>\u201cno sujeto a servidumbre.\u201d <\/i>Por ejemplo, un int\u00e9rprete (Fisher-Hunter) cree que la palabra \u201cservidumbre\u201d en el v. 15 no puede referirse al estado matrimonial, m\u00e1s bien, seg\u00fan \u00e9l, pudiera ser una referencia a la relaci\u00f3n con el pecado o con Dios. El mismo admite, sin embargo, que el verbo \u201cligado(a)\u201d en los vss. 27 y 39, que all\u00ed claramente se refiere al matrimonio, tiene (en griego) la misma ra\u00edz que \u201cservidumbre\u201d. \u00c9l concluye que, aunque se haya producido una separaci\u00f3n y con ella una cierta libertad, esto no disuelve la uni\u00f3n matrimonial y sus v\u00ednculos.<\/p>\n<p>Otros comentaristas (p.e. Ellicott, Lenski, Robertson, Plummer) llegan a la conclusi\u00f3n contraria; y me inclino a acordar con ellos por las siguientes razones:<\/p>\n<p>1. <i>La gravedad del pecado de la deserci\u00f3n.<\/i> En el caso del marido es un acto de infidelidad hacia su esposa e irresponsabilidad hacia su familia. Tal hombre, dice Pablo en 1 Timoteo 5:8, es peor que un incr\u00e9dulo. En el caso de la mujer, deserci\u00f3n constituye un acto de rebeld\u00eda contra el orden de Dios y de los hombres.<\/p>\n<p>2. <i>El enf\u00e1tico \u201csep\u00e1rese\u201d.<\/i> Miremos el significado de la expresi\u00f3n. En esta forma es utilizado doce veces en el Nuevo Testamento (Mt. 19:6; Mc. 10:9; Hch. 1:4; 18:1-2; Ro. 8:35, 39; 1 Co. 7:10-11, 15; Fm\u00f3n. 15; Hb. 7:26). Seis veces se refiere a la uni\u00f3n matrimonial. Dos veces nuestro Se\u00f1or la emplea como la clara ant\u00edtesis de \u201cjuntar\u201d. Pablo la utiliza cuatro veces en 1 Corintios 7. Ordena a los creyentes sobre la base de las palabras del Se\u00f1or de \u201cno separarse\u201d (Mt. 19:6; 1 Co. 7:10-11). Si ellos, no obstante, insisten en \u201csepararse\u201d, pueden llevarlo a cabo, pero violan la ley de Cristo y se les \u201csujeta a servidumbre\u201d (para usar la frase del v. 15) para \u201cquedarse sin casar.\u201d En los vss. 10 y 11 es mencionada especialmente la mujer. Aunque haya dejado de estar ligada a un marido, est\u00e1 ligada por un mandamiento.<\/p>\n<p>La fuerza del idioma griego en la expresi\u00f3n de \u201c<i>sep\u00e1rese<\/i>\u201d en el v. 15 no debe minimizarse. Ellicott se\u00f1ala que esta palabra en el griego es la designaci\u00f3n prudente para deserci\u00f3n maliciosa y debe tomarse con toda seriedad, ya que est\u00e1 en el imperativo permisivo. Robertson y Plummer a\u00f1aden: \u201cDe modo que si el c\u00f3nyuge pagano busca el divorcio, el c\u00f3nyuge cristiano puede consentir.\u201d Tambi\u00e9n: \u201csi aquel que permanece en el paganismo demanda el divorcio, el cristiano no est\u00e1 bajo obligaci\u00f3n de oponerse.\u201d Lenski escribe: \u201cLo que quebranta y destruye el matrimonio es el hecho de que <i>se mantenga<\/i> separado. Pablo utiliza una condici\u00f3n de realidad y, por tanto, est\u00e1 pensando en un caso actual. Los dos verbos son de permanencia: \u2018Si se mantiene separado, que se mantenga separado.\u2019 \u00a1Punto! El matrimonio termin\u00f3, que quede as\u00ed &#8230; La deserci\u00f3n en realidad es como el adulterio en su efecto. Ambos rompen el v\u00ednculo matrimonial.\u201d<\/p>\n<p>No tengamos la osad\u00eda de minimizar la profundidad de la expresi\u00f3n <i>sep\u00e1rese<\/i>. Muestra la seriedad de la situaci\u00f3n. Lo que Cristo anticip\u00f3 y prohibi\u00f3 aqu\u00ed se hace realidad y experiencia. El hombre en su pecaminosidad, no solo por una vida de fornicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por un acto de voluntad, tiene el poder, y ejerce el poder, de separar lo que Dios ha juntado.<\/p>\n<p>Puede haber un significado en pasajes, tales como Mateo 10:34-37 y Lucas 14:26, que sea m\u00e1s profundo de lo que estemos preparados a admitir o experimentar. La fe y la incredulidad son capaces de separar tan radicalmente como cualquier otra causa.<\/p>\n<p>3.<i> Las palabras de Pablo \u201cno .. sujeto a servidumbre.\u201d <\/i>Admito que aqu\u00ed, igual como en el p\u00e1rrafo anterior, hay lugar para diferencias. Es verdad que la palabra traducida \u201cservidumbre\u201d no echa una luz concluyente sobre el significado del concepto. Lo que, s\u00ed, hace claramente, es declarar <i>libre<\/i> al creyente. En esto la mayor\u00eda de los comentaristas est\u00e1n de acuerdo. Pero no est\u00e1n definidas la naturaleza, anchura y profundidad de esta libertad. Tampoco nos ayudar\u00e1 mucho un estudio\u00a0del uso de la palabra en el total de la Biblia. Es una palabra usada en un sentido algo amplio. Por esto tenemos que mirar en otra parte para encontrar ayuda. Creo que 1 Corintios 7 nos puede brindar una gu\u00eda.<\/p>\n<p>Pablo tiene instrucciones espec\u00edficas para las relaciones entre marido y mujer (7:1-5). Tiene una palabra llana para los no casados y las viudas (vss. 7-9). Tiene una palabra clara y decisiva para maridos y mujeres creyentes (vss. 10-11). Tiene un mandato definido para maridos creyentes en relaci\u00f3n con esposas incr\u00e9dulas y viceversa (vss. 12-14). Y creo que tiene una palabra clara para un creyente desertado &#8211; \u00e9l \/ ella no est\u00e1 sujeto a servidumbre, sino que es libre.<\/p>\n<p>\u00bfLibre de qu\u00e9? \u00bfLibre para qu\u00e9? En esto Pablo guarda silencio. Igualmente nosotros hacemos bien en guardar silencio. No podemos conceder permiso de casamiento, tampoco podemos crear leyes que <i>impidan<\/i> un nuevo matrimonio. Mientras pueda haber consejo, no puede haber una decisi\u00f3n absoluta y obligatoria. Cada individuo tiene que decidir conforme a su conciencia y la conciencia de su iglesia y comunidad.<\/p>\n<p>Los comentaristas est\u00e1n pr\u00e1cticamente de acuerdo, que las dos palabras: <i>\u201cservidumbre\u201d <\/i>(1 Co. 7:15) y <i>\u201cligado\u201d <\/i>(vss. 27, 39) tienen la misma ra\u00edz <i>(deo)<\/i>, lo cual demuestra su parentesco. As\u00ed que, parecer\u00eda natural creer que, cuando dice: \u201c<i>no sujeto a servidumbre\u201d<\/i> en el v. 15, es decir: <i>\u201cno ligado\u201d<\/i>, esto indica lo opuesto a: lo que es <i>\u201cligado\u201d<\/i> en los vss. 27 y 39. Tal como el uno es \u201cligado\u201d (en matrimonio), el otro es \u201cdesligado\u201d (en matrimonio), indicando de esta manera la disoluci\u00f3n del v\u00ednculo matrimonial.<\/p>\n<p>Considera los vss. 10 y 11. Tenemos aqu\u00ed un mandato espec\u00edfico: <i>\u201cQue la mujer no se separe del marido.\u201d <\/i>Pero si quebranta este mandato, un segundo se aplica con una instrucci\u00f3n espec\u00edfica: <i>\u201c.. qu\u00e9dese sin casar.\u201d <\/i>En contraste con esto, Pablo instruye en el v. 15: <i>\u201c .. sep\u00e1rese\u201d<\/i>, con la consecuencia: <i>\u201c.. no est\u00e1 el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso.\u201d <\/i><\/p>\n<p>Este contraste es significativo y me parece implicar que el creyente desertado ha quedado en total libertad de la ligadura (servidumbre) del matrimonio.<\/p>\n<p>En base de todo esto me inclino a concluir, que la deserci\u00f3n premeditada de parte del c\u00f3nyuge incr\u00e9dulo equivale en consecuencia el divorcio. Disuelve el v\u00ednculo matrimonial y libera al creyente de su relaci\u00f3n de matrimonio.<\/p>\n<p>Nuestro estudio de la ense\u00f1anza neotestamentaria sobre el divorcio ha brindado los siguientes hechos:<\/p>\n<p>1. Existe la posibilidad que el ideal matrimonial de Dios sea modificado y \/ o destruido por el hombre pecaminoso.<\/p>\n<p>2. La Biblia reconoce (o sufre) el divorcio y la disoluci\u00f3n de las relaciones matrimoniales.<\/p>\n<p>3. La fornicaci\u00f3n y la deserci\u00f3n premeditada constituyen causas escrituralmente leg\u00edtimas para la disoluci\u00f3n de la relaci\u00f3n matrimonial.<\/p>\n<p>Sin embargo, debe enfatizarse que tal disoluci\u00f3n no es conforme a la perfecta voluntad y el prop\u00f3sito benevolente de Dios. Es uno de los males del pecado y, como un c\u00e1ncer, opera en la humanidad. El perd\u00f3n, la reconciliaci\u00f3n y la restauraci\u00f3n se acercan m\u00e1s al ideal de Dios, no importa cuales hayan sido las causas del quebranto. Este \u00faltimo principio se ense\u00f1a claramente en la experiencia de Oseas, incluso cuando en el libro que lleva su nombre no hay mandamiento al respecto.<\/p>\n<h4 align=\"center\"><span style=\"font-size: xx-large;\">EL RECASAMIENTO <\/span><\/h4>\n<p>La consideraci\u00f3n de nuevas nupcias de personas divorciadas, a la luz del Nuevo Testamento, es a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil que el estudio sobre el divorcio. El Nuevo Testamento menciona el problema del divorcio, pero mantiene silencio sobre el recasamiento de los involucrados. Esto no es sorprendente, porque la Biblia no manda o legisla los comportamientos subideales. Lo que hace es regular, prohibir y juzgar tal vida. Conque, no esperemos hallar mandamientos y permiso para recasamiento. El Dios que promulga los ideales m\u00e1s altos y nobles no puede legislar ideales inferiores, aunque pueda permitir al hombre vivir y operar en un nivel subideal.<\/p>\n<p>Las Escrituras aclaran de manera abundante que Dios da mandamientos, no consejos. Dios dice: \u201cHar\u00e1s esto\u201d antes de: \u201cEs mejor que hagas esto.\u201d Su perfecci\u00f3n exige algo absoluto.<\/p>\n<p>Por esto debemos esperar un silencio divino y \/ o buscar prohibiciones y regulaciones para guiarnos en el asunto del recasamiento de personas divorciadas.<\/p>\n<p>El recasamiento encontrado en el Nuevo Testamento debe examinarse cuidadosamente sobre la base de la clasificaci\u00f3n de los involucrados.<\/p>\n<p><i><span style=\"text-decoration: underline;\">Viudas y viudos<\/span>.<\/i> Para tales personas el casamiento ni se manda, ni se prohibe. Se acepta como un privilegio y es un asunto de sabidur\u00eda y conveniencia humanas (Ro. 7:1-14; 1 Co. 7:6-9).<\/p>\n<p><i><span style=\"text-decoration: underline;\">Personas divorciadas por causa de fornicaci\u00f3n o deserci\u00f3n irresponsable<\/span>.<\/i> En esto la Biblia guarda silencio. Recasamiento ni es mandada, ni prohibida, como se entender\u00e1 en un estudio cuidadoso de los pasajes. Siendo as\u00ed, se hace un asunto de la conciencia personal delante de Dios y de la sociedad. Sabidur\u00eda y conveniencia personales, iluminadas por el Esp\u00edritu, siguen siendo la gu\u00eda. La iglesia que legisla en contra va m\u00e1s all\u00e1 de las Escrituras.<\/p>\n<p>En las palabras de Cristo en Mateo 5:32 y 19:1-9 no hay nada que prohiba que personas, divorciadas por causa de fornicaci\u00f3n, vuelvan a casarse. Ni siquiera hay un reflejo negativo del Se\u00f1or al respecto del recasamiento en tales casos. Tampoco hay legislaci\u00f3n en los escritos de los ap\u00f3stoles en general, ni espec\u00edficamente de Pablo en 1 Corintios 7:15, que hiciera pecaminoso el recasamiento de un creyente desertado.<\/p>\n<p>La iglesia que lo declare pecaminoso asume poderes divinos de legislaci\u00f3n autoritativa no derivados de la revelaci\u00f3n. Puede concebirse que una iglesia est\u00e9 ansiosa por expresar los ideales m\u00e1s altos de Dios antes de enfrentarse a las realidades de la vida. Puede ser que busque la preservaci\u00f3n de su propia pureza antes que servir como una agencia de Dios en la redenci\u00f3n del hombre pecaminoso. Hay que admitir que tal iglesia tendr\u00eda una raz\u00f3n para legislar en contra del recasamiento de individuos divorciados a causa de fornicaci\u00f3n o a causa de deserci\u00f3n. Seg\u00fan las circunstancias, tal legislaci\u00f3n pudiera ser prudente y saludable. Sin embargo, la iglesia <i>no<\/i> puede para ello reclamar una autoridad de <i>revelaci\u00f3n<\/i>, porque no la hay. Antes tendr\u00eda que razonar desde el silencio escritural y la prudencia social.<\/p>\n<p>Tampoco nos autoriza la Biblia, en Mateo 5:32 y 19:9, para que distingamos entre la parte inocente y la culpable en el asunto de recasamiento. Si esto parece demasiado permisivo, no olvidemos que es Cristo quien habla. Su silencio aqu\u00ed es dif\u00edcil de interpretar. Sin embargo, El es el <i>todo sabio<\/i>. No hagamos de su silencio un permiso positivo, ni una legislaci\u00f3n negativa.<\/p>\n<p>El negar la legitimidad y el privilegio de recasamiento despu\u00e9s del divorcio causado por fornicaci\u00f3n o por la disoluci\u00f3n de la uni\u00f3n matrimonial al ocurrir la deserci\u00f3n, es introducir nuestros propios sentimientos y juicios en los silencios de Cristo y Pablo. Pudiera, incluso, contradecir el consejo saludable del ap\u00f3stol encontrado en 1 Corintios 7:1-9 (especialmente en los vss. 8 y 9), y colocar nuestro juicio y sabidur\u00eda por encima de la sabidur\u00eda del Creador, quien dijo: <i>\u201dNo es bueno, que el hombre est\u00e9 solo; le har\u00e9 ayuda id\u00f3nea para \u00e9l\u201d<\/i> (Gn. 2:18).<\/p>\n<p>De nuevo enfatizamos que el perd\u00f3n, la reconciliaci\u00f3n y la restauraci\u00f3n son preferibles y mucho m\u00e1s ideales. Sin embargo, si \u00e9stas no son posibles, no pueden prohibirse el divorcio y el recasamiento sobre la base de las palabras de Cristo o de Pablo.<\/p>\n<p><i><span style=\"text-decoration: underline;\">Los que fueron divorciados por causas que no sean las de fornicaci\u00f3n y deserci\u00f3n<\/span>.<\/i> Decisiones concernientes a este grupo presentan un problema pr\u00e1ctico, que es complicado, pero un problema menos dif\u00edcil para evaluar y juzgar b\u00edblicamente.<\/p>\n<p>Dos hechos se destacan en Mateo 5:32; 19:9; Marcos 10:2-9; Lucas 16:18 y 1 Corintios 7:10-11:<\/p>\n<p>1. <i>Hay divorcio que ocurre por razones distintas a la fornicaci\u00f3n o la deserci\u00f3n<\/i>. Esto est\u00e1 claramente implicado por las palabras de Cristo. El divorcio viola el orden de la creaci\u00f3n de Dios (Mc. 10:6-9). Constituye una transgresi\u00f3n de una ley b\u00e1sica de Dios, quebranta una instituci\u00f3n divina y destruye un ideal divino. Luego, tambi\u00e9n, como tan llanamente ense\u00f1a Cristo, llega muy f\u00e1cilmente a ser causa de adulterio (Mt. 5:32b). La misma actitud y veredicto son expresados por Pablo en 1 Corintios 7:10-11. Que nadie disminuya lo grave del pecado del divorcio con todas sus consecuencias malas y sus juicios, cuando tiene lugar por razones distintas a las encontradas en Mateo 5:32; 19:9 y 1 Corintios 7:15.<\/p>\n<p>Sin embargo, concluir que en realidad no tiene lugar un divorcio, excepto en los casos de fornicaci\u00f3n y deserci\u00f3n, sugiere que las Escrituras no hayan sido le\u00eddas plenamente. El <i>\u201clo que Dios junt\u00f3\u201d <\/i>de Mateo 19:6 se hace en la actualidad un <i>\u201dlo separa el hombre\u201d<\/i>, si es que as\u00ed decide el hombre. La mujer casada se hace una mujer <i>\u201csin casar\u201d<\/i> (1 Co. 7:11), la misma palabra, que en el v. 8 es traducida por <i>\u201csolteros\u201d<\/i>. No hay v\u00ednculo que el hombre en su entrega al pecado no pueda romper. Esto es lo tremendo de la capacidad y de la responsabilidad del hombre.<\/p>\n<p>2. <i>El recasamiento de los que han sido divorciados por otras causas, que no sean las de fornicaci\u00f3n y deserci\u00f3n, constituye adulterio.<\/i> Este es el veredicto uniforme de cada uno de los cuatro pasajes en los evangelios, que registran las palabras de Cristo (Mt. 5:32; 19:9; Mc. 10:11-12; Lc. 16:18). Pablo expresa su veredicto en cuatro imperativos: <i>\u201cQue la mujer no se separe del marido; &#8230; qu\u00e9dese sin casar, &#8230; reconc\u00edliese &#8230;; y que el marido no abandone a su mujer\u201d <\/i>(1 Co. 7:10-11). Este es un hecho b\u00edblico sumamente solemne y serio, donde no queda lugar para debate, modificaci\u00f3n o excepci\u00f3n. De manera que incurren en dos pecados: la transgresi\u00f3n de una ley b\u00e1sica de Dios y el adulterio. Y, ciertamente, <i>\u201cel camino de los transgresores es duro\u201d <\/i>(Pr. 13:15).<\/p>\n<p>No se menciona por qu\u00e9 el recasamiento en este caso constituya adulterio. Nuestra conclusi\u00f3n l\u00f3gica suele ser que Dios no ha reconocido la separaci\u00f3n y los sigue reconociendo como una carne. Sin embargo, esto es un razonar humano, no revelaci\u00f3n divina. Al contrario, Pablo reconoce a la mujer separada como una mujer <i>\u201csin casar\u201d<\/i> (7:11), y Cristo cuenta con la actualidad del divorcio. Dice: <i>\u201c.. lo que Dios junt\u00f3, no lo separe el hombre\u201d <\/i>(Mc. 10:9). Lo cierto es que el <i>hombre <\/i>es capaz de separar, lo cual es considerado transgresi\u00f3n; es entonces cuando su recasamiento se constituye adulterio.<\/p>\n<p>Llamamos la atenci\u00f3n, sin embargo, al hecho que el recasamiento de dos personas divorciadas ileg\u00edtimamente es llamado <i>\u201cadulterio\u201d<\/i> y no <i>\u201cfornicaci\u00f3n\u201d. <\/i>Es algo que debemos tener presente. Mientras que el recasamiento involucra a los part\u00edcipes en el gravoso acto de adulterio, el arrepentimiento de este pecado es posible y ellos pueden ser perdonados, sin que se rompa su actual matrimonio. El recasamiento no los involucra en una vida disoluta de fornicaci\u00f3n, que tiene que ser abandonada antes de que pueda haber perd\u00f3n y restauraci\u00f3n. La Escritura habla en t\u00e9rminos muy claros sobre el pecado del recasamiento al haberse producido un divorcio ileg\u00edtimo, pero no coloca fuera del perd\u00f3n a los que est\u00e1n involucrados en tal recasamiento, si es que hay arrepentimiento. Tampoco es exigida una disoluci\u00f3n del matrimonio.<\/p>\n<h3>El Recasamiento y la Membres\u00eda de la Iglesia<\/h3>\n<p>\u00bfDeben personas que han sido divorciadas y recasadas ser admitidas en la iglesia como miembros? Sin vacilaci\u00f3n mi respuesta es: \u201cS\u00ed\u201d, y hay varias razones.<\/p>\n<p>Mi primera raz\u00f3n est\u00e1 basada en el principio que acabamos de considerar, que personas que se han arrepentido de este pecado y que han apropiado el perd\u00f3n divino, <i>son<\/i> perdonadas efectivamente, y esto sin romperse el segundo matrimonio. Como pecadores perdonados tienen el derecho b\u00edblico de membres\u00eda y comuni\u00f3n en la iglesia local. Son miembros de la familia de Dios y de su sacerdocio real.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la Biblia no legisla en contra. A la luz de las condiciones que prevalec\u00edan en tiempos apost\u00f3licos, no cabe duda de que existieran numerosos casos de irregularidades matrimoniales entre los convertidos. Pero al no aparecer regulaciones que cubran su admisi\u00f3n a las iglesias locales, debemos concluir que, como m\u00ednimo, su admisi\u00f3n era tolerada. En la actualidad pudiera ocurrir, en circunstancias espec\u00edficas, que la prudencia que procede del Esp\u00edritu Santo nos gu\u00ede de manera contraria.<\/p>\n<p>La tercera raz\u00f3n se basa en la pr\u00e1ctica de Pablo. Consideremos como se desarrollaba la membres\u00eda de las iglesias locales de Corinto y Efeso (1 Co. 6:9-11; Ef. 2:1-10; 5:1-21). Con esos fondos la iglesia no era un grupo de personas que hac\u00eda que uno se sintiera orgulloso de estar asociado. Pero la vida vivida en tiempos pasados, una vez perdonada, no imped\u00eda el ser miembro de una iglesia local. La iglesia, a veces, es llamada \u201cmilitante\u201d, pero tambi\u00e9n necesita ser un hogar, una guarder\u00eda, un hospital, un sanatorio, un centro de rehabilitaci\u00f3n. Abramos lugar en nuestras iglesias para cada pecador arrepentido y perdonado sin volver a reparar en su pasado. Hab\u00eda lugar para ellos en las iglesias fundadas por Pablo.<\/p>\n<p>Cuarta raz\u00f3n &#8211; en 1\u00aa Corintios 7:16-24 los convertidos son exhortados a que contin\u00faen en la relaci\u00f3n civil y humana en la cual la gracia de Dios los encontrara. El empuje de todo este cap\u00edtulo va en contra de la destrucci\u00f3n de las relaciones humanas, es decir, cuando alguna posibilidad queda. Si Dios puede perdonar sin que se destruya la relaci\u00f3n existente, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00eda la iglesia exigir una destrucci\u00f3n? Tengamos cuidado con nuestras exigencias. Practiquemos la mente de Cristo y sigamos el ejemplo de Pablo.<\/p>\n<h3>El Recasamiento y el Servicio<\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay con los ministerios en la iglesia? En esto opera un principio escritural que, demasiadas veces, es ignorado. Mientras que el perd\u00f3n y la comuni\u00f3n con la congregaci\u00f3n en cuesti\u00f3n sean prerequisitos<i> m\u00ednimos<\/i> para tales ministerios, no son los \u00fanicos requisitos. La constituci\u00f3n de hermanos en posiciones de liderazgo se hace sobre la base de una madurez espiritual, de dones y de un idealismo moral y social. Tenemos que mantener esto muy presente.<\/p>\n<p>Damos la cordial bienvenida a la comuni\u00f3n congregacional a los que, por varias razones, han fracasado en aquel ideal que es un matrimonio-nunca-interrumpido, pero al mismo tiempo debemos rechazar con humildad que tales hermanos se ocupen en cargos, ministerios y funciones p\u00fablicas. No debemos ceder al sentimentalismo. Hay cicatrices que no pueden transformarse en hermosura; siguen siendo cicatrices. No pensemos solo en el bien del individuo particular; sino tengamos presente que la iglesia comunica por una parte la gracia de Dios, pero por otra su severidad, y que as\u00ed est\u00e1 llamada a funcionar como \u201cconciencia\u201d.<\/p>\n<p>Noten las palabras <i>cargos, ministerios y funciones p\u00fablicas<\/i>. No encontramos objeci\u00f3n moral o b\u00edblica a que se asignen ministerios de \u201cfamilia\u201d &#8211; es decir, servicios que solo tratan con las relaciones internas de la congregaci\u00f3n &#8211; a los que hayan pasado por divorcio y nuevo casamiento. Pero el asignar a tales personas cargos en los cuales representan a la congregaci\u00f3n delante del p\u00fablico en una capacidad oficial, eso es otro asunto.<\/p>\n<p>Tal vez haya quien argumente que eso no ser\u00eda entonces un perd\u00f3n completo, ni una restauraci\u00f3n completa. De tales razonamientos me tengo que distanciar. La ense\u00f1anza b\u00edblica del perd\u00f3n que es libre y abundante para el pecador arrepentido que ha cre\u00eddo, es clara y enf\u00e1tica. Tenemos que guardar esto cuidadosamente, ense\u00f1arlo enf\u00e1ticamente y practicarlo radicalmente. La Biblia tambi\u00e9n ense\u00f1a espec\u00edficamente que los creyentes perdonados deben ser restaurados completamente. Nada debe permitirse como obst\u00e1culo en el camino de pleno compa\u00f1erismo (1 Co. 1:9).<\/p>\n<p>Sin embargo, las Escrituras son igualmente enf\u00e1ticas en cuanto a requisitos espirituales, morales y sociales para \u2018asignaturas\u2019 espec\u00edficas de servicio. Esto es evidente en pasajes como Hechos 1:21-22; 6:3-5; 1 Timoteo 3:1-13; 4:12-13 y Tito 1:5-9. Hay m\u00e1s pasajes que podr\u00edan citarse.<\/p>\n<p>Los dos lados de este asunto no deben confundirse. La salvaci\u00f3n es \u201cde gracia\u201d. Es gratuita y el perd\u00f3n abundante. Servicio, sin embargo, no es apropiado as\u00ed, ni proporcionado. Se trata de una gracia que Dios entrega a cada creyente seg\u00fan su voluntad soberana, conforme a sus demandas justas e ideales santos. De esta manera el servicio, en contraste con la salvaci\u00f3n, traer\u00e1 premios; y delante de Dios habr\u00e1 diferencias entre unos y otros. No todos cosechar\u00e1n el mismo premio, ni tendr\u00e1n todos la misma posici\u00f3n en la presencia de Cristo. Algunos brillar\u00e1n como las estrellas, algunos llevar\u00e1n corona, algunos gobernar\u00e1n sobre m\u00e1s ciudades que otros. No nos hagamos sentimentales en la distribuci\u00f3n de los cargos y las responsabilidades del servicio de Dios.<\/p>\n<p>Escrituralmente, la salvaci\u00f3n y el compa\u00f1erismo (o comuni\u00f3n) por una parte, y el servicio por otra, son distinguidos y distinguibles. En cuanto a lo primero, todo es recibido sobre la base de la fe; en cuanto al servicio, todo es dado por el Se\u00f1or en estrecha relaci\u00f3n con sus propias calificaciones morales y espirituales. \u00c9stas no las debemos ignorar. M\u00e1s bien nos inclinamos humildemente delante de un Juez justo, que es tambi\u00e9n un Salvador lleno de gracia.<\/p>\n<p>Sobre todo dejemos que el amor y la humildad nos gu\u00eden y dominen. Los que hayan pasado por el quebranto del divorcio, entrando despu\u00e9s en un nuevo matrimonio, necesitan nuestro apoyo espiritual para volver a \u2018prosperar\u2019 para su Se\u00f1or. Siguen siendo una parte del huerto de Dios &#8211; a la sombra, pero florecientes.<\/p>\n<p><b>A <\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">W.E. Vine en \u201cDiccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento\u201d comenta sobre Mateo 5:32 y 19:9 que <i>\u00a0fornicaci\u00f3n<\/i>\u00a0 representa, o incluye, el <i>adulterio<\/i>.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Atr\u00e1s <\/span><\/p>\n<p><b>B <\/b><\/p>\n<p>La revelaci\u00f3n de Dios es progresiva (es decir, que va en aumento siempre), pero nunca est\u00e1 en conflicto con lo que El ya revelara anteriormente. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"font-size: medium;\">Atr<\/span><span style=\"font-size: medium;\">\u00e1s<\/span><\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\"><div class=\"robots-nocontent sd-block sd-social sd-social-icon-text sd-sharing\"><h3 class=\"sd-title\">Share this:<\/h3><div class=\"sd-content\"><ul><li class=\"share-facebook\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-facebook-786\" class=\"share-facebook sd-button share-icon\" href=\"https:\/\/ntmu.net\/?p=786&amp;share=facebook\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Facebook\"><span>Facebook<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-linkedin\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-linkedin-786\" class=\"share-linkedin sd-button share-icon\" href=\"https:\/\/ntmu.net\/?p=786&amp;share=linkedin\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on LinkedIn\"><span>LinkedIn<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-twitter\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-twitter-786\" class=\"share-twitter sd-button share-icon\" href=\"https:\/\/ntmu.net\/?p=786&amp;share=twitter\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Twitter\"><span>Twitter<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-print\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"\" class=\"share-print sd-button share-icon\" href=\"https:\/\/ntmu.net\/?p=786\" target=\"_blank\" title=\"Click to print\"><span>Print<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-end\"><\/li><\/ul><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Divorcio &amp; Recasamiento Por Jorge W. Peters Copyright: Moody Press, Chicago Introducci\u00f3n \u00bfCu\u00e1l deber\u00eda ser la posici\u00f3n del cristiano en cuanto al divorcio y el recasamiento de personas divorciadas? Personas respetadas, con cierta autoridad al respecto, difieren en sus interpretaciones de lo que ense\u00f1an las Escrituras. Este estudio apareci\u00f3 por primera vez en dos partes [&hellip;]<\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\"><div class=\"robots-nocontent sd-block sd-social sd-social-icon-text sd-sharing\"><h3 class=\"sd-title\">Share this:<\/h3><div class=\"sd-content\"><ul><li class=\"share-facebook\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-facebook-786\" class=\"share-facebook sd-button share-icon\" href=\"https:\/\/ntmu.net\/?p=786&amp;share=facebook\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Facebook\"><span>Facebook<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-linkedin\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-linkedin-786\" class=\"share-linkedin sd-button share-icon\" href=\"https:\/\/ntmu.net\/?p=786&amp;share=linkedin\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on LinkedIn\"><span>LinkedIn<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-twitter\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"sharing-twitter-786\" class=\"share-twitter sd-button share-icon\" href=\"https:\/\/ntmu.net\/?p=786&amp;share=twitter\" target=\"_blank\" title=\"Click to share on Twitter\"><span>Twitter<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-print\"><a rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-shared=\"\" class=\"share-print sd-button share-icon\" href=\"https:\/\/ntmu.net\/?p=786\" target=\"_blank\" title=\"Click to print\"><span>Print<\/span><\/a><\/li><li class=\"share-end\"><\/li><\/ul><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pd9LLw-cG","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/786"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=786"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/786\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":787,"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/786\/revisions\/787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ntmu.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}